Charla · Academia RFEF

Marcelo Bielsa — Sistemas de juego, táctica y estrategia — Academia RFEF

septiembre de 2025 · Academia de la Real Federación Española de Fútbol · Las Rozas, España audio · IA

Voy a hablarles respecto de los sistemas tácticos, que es la forma de distribución de los jugadores en el campo de juego conformando las diferentes líneas. Lo primero que voy a decirles es que los sistemas tácticos en el fútbol son 11. No son ni menos que 11 ni más que 11. Esa es una afirmación que es producto de la observación de muchísimos años y cuando uno observa una situación durante mucho tiempo, se da cuenta que lo que dice es cierto. Dije once y descarto los momentos donde la distribución y la ubicación de los jugadores tienen que ver con el cierre de los partidos o con la jugar con un hombre o dos menos, son los momentos de desesperación que para revertir un resultado se ubican tres centroatacantes, por ejemplo, o para conservar un resultado se ubican ocho jugadores frente al área.

Entonces, dicho esto, les voy a empezar a comentar lo que vengo a contarles. Adelante, Luca. Lo primero que quería comentarle es la distribución propia de los jugadores considerando la ubicación de los rivales. Este es un ítem que va a justificar gran parte de lo que quiero decirles. cómo distribuyo los jugadores propios considerando la ubicación de los rivales. Vamos a poner un equipo que juega 4-3-3, contra otro equipo que también juega 4-3-3. Acá se da tres delanteros contra una línea de cuatro con superioridad defensiva, con un hombre libre.

Del otro lado igual. Y si los dos equipos juegan 4-3-3, se produce una situación que tiene algo que hay que revisar. A esta altura juegan un volante, el 6 contra el 8 y el 10, y del otro lado el 6 contra el 8 y el 10. Entonces, hay un principio que tiene el fútbol, que es poner jugadores propios donde hay jugadores rivales, o no proteger espacios que el rival no ocupa. Ese es un principio defensivo que se puede discutir pero es válido. Y otro principio defensivo que es válido es la compatibilidad entre el jugador que enfrenta a un rival durante muchos momentos del partido y tienen que estar en condición, el que enfrenta, a imponerse en el duelo.

Por ejemplo, los laterales enfrentan a los huines y son compatibles, los centrales enfrentan a los atacantes, a los número 9 y son compatibles. Entonces, esta irregularidad posicional se resuelve generando, ahora sí, este movimiento. Dos contra dos y uno contra uno. Esa situación parece que es más lógica durante el juego. Entonces, también hay una situación que se puede revisar Es que el volante defensivo del equipo azul enfrenta a un volante intermedio Y el volante intermedio del equipo azul enfrenta al más ofensivo Entonces esa inversión de costados de los jugadores centrales, hágala, también es parte del diseño posicional de un partido.

Hay una cosa que yo puedo afirmar, porque esto que yo estoy diciendo es muy discutible y seguramente muchas de las personas que están escuchando estarán en desacuerdo. Pero si usted observa los partidos definitorios, donde los entrenadores se cuidan mucho de poner en riesgo el resultado, porque el resultado es definitorio, normalmente se dan emparejamientos. Emparejamientos donde hay un jugador rival, hay uno propio y son compatibles. Y se conserva el hombre libre. Eso no me da la razón, pero es un dato a considerar. Lo segundo que quería explicarles es cómo yo en líneas generales imagino el fútbol, porque no se puede hablar ni explicar lo que uno propone sin describir mínimamente cómo lo pienso al fútbol.

Yo al fútbol, ubicación durante la posesión, cuatro defensas, uno de ellos por delante, es decir, tres más uno por delante, y dos atacantes a la derecha, dos al centro y dos a la izquierda. Siempre parto, para mí las posiciones en el fútbol son fundamentales. Yo creo que los equipos normalmente tienen dos defensas laterales, dos defensas centrales, dos extremos, un centro atacante, un volante defensivo, ofensivo, uno defensivo y uno intermedio. Entonces, durante el juego, yo al juego siempre lo imagino atacando con 6 y defendiendo con 3 más 1.

Las opciones son estas. Adelante. Este es el punto de partida, el 8 y el 10 con la capacidad de jugar de los dos lados. Y después, cuando se concreta el ataque, tres defensas, el cuarto un volante de contención, 8, 7, 10, 9, 3, 11, las tres parejas de ataque. Yo siempre pienso en tres parejas porque habiendo dos jugadores en la misma franja, derecha, centro, izquierda, los cambios de posiciones para desconcertar la defensa rival son más probables. Y siempre pienso que el 8 y el 10 deben tener libertad de movimiento, todos tienen que tener, porque una cosa es ubicarse así y otra cosa es la desmarcación conjunta que siempre, combinar desmarcaciones entre dos o tres jugadores.

Entonces, subió el lateral izquierdo, ahora sube el lateral derecho. Normalmente los números 8 son más de perfil derecho y los 10 tienden más hacia la izquierda. Pero siempre este cambio para mantener. Siempre hay tres jugadores cubriendo el ancho, un contención, que puede ser el 6, o eventualmente el 8, para que haya un pasaje elaborado de atrás hacia adelante con esa estación intermedia que evite el salteo, que es con el juego directo por arriba, donde se pierde precisión. Nada es una ley, ¿no? Y si suben los dos laterales a la B, 2, 7, 10, 9, 3, 11, tercer defensa el 6 y el 8 asumiendo esa comunicación.

Bueno, esto es la introducción para darle cierta lógica desde mi óptica a lo que voy a comentarles. Hay cinco esquemas de línea de cuatro y uno es el 4-2-1-3, que si uno lo quiere convertir en esquema de línea de tres, puede ser 3-3-1-3 con estos cuatro jugadores. no los seis, tres y tres de los extremos, sino el tres y uno del centro, tiene una… disculpenme, gracias. Me refería a que estos cuatro jugadores se pueden distribuir en rombo o en un cuadrado. Por eso este esquema, cuando pasa de 4, 2, 1, 3, puede ser 3, 3, 1, 3, 3, 2, 2, 3.

Después todo esto, el desarrollo lo va a volver, el 4, 3, 3 deriva en 3, 4, 3. El 4, 3, 1, 2 deriva en 3, 4, 1, 2. El 4, 2, 4 deriva en 3, 3, 4 y el 4, 2, 2, 2 deriva en 3, 3, 2, 2. Entonces están estos cinco esquemas y esos seis esquemas con la particularidad de que 3, 1 es rombo y 2, 2 es cuadrado. Entonces, estos son los 11 esquemas a los que yo voy a hacer referencia. Partimos con la línea de cuatro.

La línea de cuatro, los ataques que se forman cuando un equipo tiene línea de cuatro y los atacantes son dos, los dos atacantes pueden ser el 7 y el 9, el 9 y el 10 y el 11 y el 9. Si jugaran los dos extremos del equipo, como los dos atacantes centrales, descenderían el 9 y el 10. Por eso yo considero inconveniente tener en cuenta esta opción. Pero las otras tres opciones sí me parecen válidas. Miren, también tengo que hacer una aclaración. El famoso Plan B, que es algo que nos es muy reclamado a los entrenadores. Para mí un gran equipo es el que puede jugar todos los sistemas con los mismos jugadores, no el que necesita cambiar jugadores para cambiar el sistema.

Sí se puede cambiar la posición de alguno de los 10 jugadores de campo por un jugador que tiene un perfil diferente. Pero yo le doy mucho valor a no recurrir a la sustitución para cambiar el sistema. Eso yo recuerdo, como yo hace 40 años que hago esto, recuerdo que durante muchos años de mi carrera, el entrenador entrenador que necesitaba esquemas alternativos con sustituciones era desacreditado. El bueno era el que jugaba siempre con los mismos y variaba la distribución sin tener que producir sustituciones. Hoy es todo lo contrario. Entonces, ahora vamos a mostrar los esquemas de línea de cuatro. Línea de cuatro, dos volantes. Normalmente cuando juegan los dos volantes, uno de los dos es más defensivo y el otro es más de salida. 7, 9, 11 y 10. Ese es el 4, 2, 1, 3. Sigan. Yo diferencio si el mixto juega a la derecha o si el mixto juega a la

Izquierda. Para mí la posición de número 8 es la posición que exige mayor capacidad para la polivalencia. Es decir, la polivalencia también es una palabra muy rechazada por muchos entrenadores. Pero hoy el fútbol es polivalente con independencia del esquema. Porque yo pongo un caso que ustedes conocen. Valverde en un partido juega de lateral derecho, de wind derecho, de interior izquierdo, de interior derecho, atrás del 9. Entonces, aunque tenga una posición original, pongo ese ejemplo, pero todos ustedes saben que hay miles de ejemplos de ese tipo, lo vuelve polivalente al jugador por la dinámica del juego, más allá del dibujo de partida o del dibujo referencial.

Siga. El 4-3-3, en vez de estar a la misma altura, hay un volante interno. Por eso el 8 es un jugador tan importante, porque juega al lado del 6 y en ocasiones defiende como el 6 y juega al lado del 10 y defiende como 10. Y ataca como 10, perdón. Y juega centro-derecha, centro-izquierda, y también juega por las orillas. Entonces, este segundo esquema también se puede desarrollar de otra manera. Muéstrenlo con el mixto a la izquierda. También quiero comentarles esto, miren, a medida que va transcurriendo la charla, ustedes van a sentir decepción por lo que escuchan, porque yo no les voy a decir nada que ustedes no conozcan.

La única diferencia entre lo que yo les diga y lo que ustedes saben es que es diferente reconocer que disponer organizadamente. Entonces, yo voy a pasar por 11 esquemas y ustedes los van a reconocer instantáneamente a todos. Pero disponer de todas estas posibilidades, vincularlas con el rival, con sus propios jugadores y con las circunstancias del juego, es una instancia del conocimiento diferente. No es lo mismo reconocer que poseerlo al conocimiento en su totalidad para poder articularlo con el oficio de administrar un partido de fútbol. Todo esto, entre comillas, yo también digo algo en lo que creo firmemente, Es mucho más lo que no dominamos de un partido de lo que podemos dominar y los jugadores son infinitamente más importantes que las diferentes formas de ubicarlo y creo firmemente en eso.

Sigamos. El 4-3-1-2. No, póngalo, por favor, deténgase en el 4-3-1-2. Disculpen, vamos a llegar al 4-3-1-2. El 4-3-1-2, que es el famoso rombo o diamante de la mitad de la cancha, yo lo imagino, yo al win izquierdo, habitualmente tienen una capacidad de descenso y de elaboración retrasada del juego, y los extremos derechos tienen una vocación más externa y más diagonal. Por eso está armado así, pero se reconoce que esa posición tiene un punto de adaptación. Pero es muy común imaginar un zurdo que juega de win y que volantea para utilizar el idioma diario.

Siga, el 4-2-4, 9 y 10 a la misma altura, 8 y 6 a la misma altura. Yo también reconozco en esta formación, adelante, una posibilidad, adelante, Bueno, de formarlo de otro modo. Hay veces que uno prefiere que el volante ofensivo juegue más descendido, que el wing juegue de do acompañando al nueve y que el ocho juegue de externo. Siga. Y el 4-2-2-2 que está reflejado en esta formación. La explicación del 11 es la misma y estas son las formas para armar los cinco esquemas de línea de cuatro.

Ahora me voy a referir a los esquemas de línea de tres. Miren, los esquemas son 3-3-1-3 rombo, 3-2-2-3 cuadrado, 3-4-3, 3-4-1-2, 3-3-4, 3-3-2-2. Hay diferentes formas de formar la línea de tres que normalmente tiene un externo, un central y un izquierdo. Un derecho, un central y un izquierdo. Siga. La línea de tres se puede formar descendiendo y cerrando el lateral derecho. La línea de tres se puede formar abriendo a los dos centrales y descendiendo al contención. Para mí son las dos situaciones mejores para formar una línea de tres.

Y las dos que yo descarto es descender al izquierdo a formar la línea de tres o que los dos laterales formen la línea de tres. Si los dos laterales forman la línea de tres, a la mitad de la cancha subo un central que como posición fija no es conveniente. Y formar la línea de tres con el descenso del central izquierdo conlleva que el central de la línea de tres es el zaguero izquierdo y normalmente los zagueros derechos son mejores para actuar como hombres libres en una línea de tres y los zagueros izquierdos no lo son tanto para actuar como hombres libres en una línea de tres.

Entonces, yo no considero estas dos opciones y privilegio las otras dos. Adelante. Vamos a armar los esquemas de línea de tres para verlos. Con dos en línea de tres. Con seis en línea de tres. Cuando yo pongo esto, lo que estoy señalando es que el que se aleja más de su característica y función natural es el número 8. Normalmente son extremos laterales volantes, son extremos laterales volantes, y el 8 perfectamente asume esa posición y el 6 perfectamente también. Siga, el 3-2-2-3, yo, esto es una situación que no me gusta, que tenga que cerrarse y tomar posición un lateral izquierdo, y cumplir ese rol, no lo veo ni común, ni habitual, ni veo que haya muchos jugadores.

Ustedes saben que los laterales tienen pasado de extremo o pasado de interior. Y eso por la derecha, que un mixto derecho o un win derecho pueda jugar de lateral o de interior derecho, es más frecuente y más sencillo y más fácil que quien lo tenga que hacer un lateral izquierdo. Es decir, yo voy contando aquello que pienso, pero pensando en que el que escucha, en su capacidad de análisis, va distinguiendo lo que chirría, lo que no suena bien. Por eso, acompaño esa crítica y la señalo.

Siga. Si la línea se forma con el 6, esto tampoco funciona. porque los dos laterales en la mitad de la cancha son difíciles, no es automática la adaptación. Lo que sí estoy seguro es que tanto el 2 como el 3 pasan un montón de tiempo en ese lugar. Cada vez que el wing izquierdo desciende a pedir la pelota acá, que lo hace muchísimo, el 2 juega ahí. Cada vez que el 3 hace ataques interiores o exteriores juega ahí. Pero bueno, una cosa es lo excepcional y otra cosa es montar el esquema de ese modo.

Siga. El 3, 4, 3, con el lateral derecho y el 8, yo siempre 2, 2, 2, organiza y 3 por detrás. Cualquiera de los esquemas que yo he ido mostrando responde instantáneamente a esa lógica. Siga. Con el 6, 2, 7, 10, 9, 3, 11, 4, 6, 5 y 8 como cuarto defensa y organizador de la salida. Siga. 3, 4, 1, 2, 2, 4, 5, 7, 8, 6, 3, 10, 11 y 9. El 7 descendido y el 11 con un lateral por detrás. Siempre acá las parejas de ataque son 7, 8, 10, 9, 3, 11, con la opción de que el 2 también aparezca.

Sigan. Con seis, otra situación. No suena bien esa formación. Sigan. El 3-3-4, todo natural y armónico, 8-7-9-10-3-11, tres defensas más el 6. Y con el 8 y el 6, también para mí es muy armónico con la salvedad del 8. Sigan. El 3, 3, 2, 2. 7, 8, 9, 10, 3, 11. 3 con el 6. El 7 descendido, el 11 no. Siga. El 11 a la altura del 10, 3, 11, 10, 9, 2, 7, 8 iniciando y los otros 3. Entonces acá acabamos de ver los 6 sistemas y la forma de componer las líneas, las diferentes formas de componer las líneas.

Sigamos. Esto es para que, resumir claramente, el problema es poder transmitirlo a esto. El oficio del entrenador tiene un eje que es el más importante de todo, que es convencer. Y se convence transitando algo que sea accesible y simple. Y esto que yo estoy explicando no es ni simple ni es accesible, por eso lo descompongo para explicarlo. Adelante. El equipo rival y el equipo propio. Si el equipo rival juega 4-2-1-3, nuestro equipo juega 4-3-3. Si el equipo rival juega 4-3-1-2, nuestro equipo juega 3-3-1-3, dispuesto a romper.

Si el equipo rival juega 4-2-4, el equipo nuestro juega 3-4-3. Si el equipo rival juega 4-2-2-2, nuestro equipo juega 3-2-2-3 con un cuadrado central. Si el equipo rival juega 3-3-1-3, dispuesto en rombo, nuestro equipo juega 4-3-1-2, dispuesto, también es un rombo. Si el equipo rival juega 3-2-2-3 cuadrado, 4-2-2-2. 3-4-3 es el rival, nuestro equipo 4-2-4. 3-4-1-2, nuestro equipo, 3-3-2-2. 3-3-4, el rival, en espejo, 3-3-4, nuestro equipo. 3-3-2-2, 3-4-1-2. Entonces acá están los 11 esquemas donde cada equipo lo juega y lo enfrenta. Porque el cierre de esta charla tiene para mí un contenido muy ilusionante.

Todo esto es muy árido y muy difícil de escuchar y supongo que no es atractivo. Pero el cierre de esta charla contiene una perspectiva que para mí es muy ilusionante. Entonces, aquí están los dos equipos jugando los 11 esquemas. Ahora vamos a ir a mostrarlo posicionalmente. Si el rival 4-2-1-3, nosotros 4-3-3 con el mixto de un lado. Si el rival 4-2-1-3 con el mixto del otro, nosotros 4-3-3 invirtiendo al mixto. Esto es todo, es una forma diferente de mostrar lo que dije hasta ahora. Sigan. El rival 4-3-3, nosotros 4-2-1-3.

Según el rival mixto derecho, nosotros mixto izquierdo. 4-2-1-3, mixto derecho propio, 4-3-3, frente a un rival que tiene el mixto a la izquierda. Siga. El rival, 4-3-1-2, el rombo de la mitad de la cancha, nosotros 2-4-5-8-6-3-10. Repetimos de la otra manera, la línea de 3-2 o la línea de 3-6, de las dos maneras para ver cuál elegimos. Siga. 4-2-4, el rival. 3-4-3, el equipo nuestro. 4-2-4, el rival. 3-4-3, el equipo nuestro. Yo voy viendo, por ejemplo, yo aquí preferiría jugar con el 6 aquí y no con el 2 aquí.

Elegiría jugar con un contención de tercer central son la pero están las dos opciones siga el rival 222 nosotros 3223 tiene esta dificultad cuando para explicar un poquito por qué la La dificultad no es tan seria. La presión, que es una cosa muy importante, exige algo. Si usted al presionar deja un rival libre, es muy probable que el equipo presionado lo encuentre. Todo tiene matices, si es muy cercano es más fácil que lo encuentre, si es muy lejano no. Por lo cual es muy importante que esté en todo marcado.

Entonces, ¿qué pasa con este equipo cuando recupera la pelota? El 6 viene aquí, el 3 viene aquí, el 8 viene aquí y el 10 viene ahí. Entonces, esta posición incómoda es para recuperar la pelota. De las dos, y ahí está la segunda opción. Acá el 2 y el 3, acá el 2 y el 3, un doble problema. Entonces, por eso yo elijo esta opción. Pero bueno, eso es cuestión de, hay que ponerle nombres a toda esta figura y verlo, para ver qué decidir. Siga. Rombo del rival con línea de 3, 4-3-1-2 propio.

El descenso del once, lo único para observar. Siga. 3-2-2-3 dispuesto en un cuadrado por el rival, 4-2-2-2 propio. Siempre yo pongo el jugador en una posición no habitual con un recuadro en negro. Siga. El 3-4-3 del rival con el 4-2-4 propio. Y acá la distribución puede ser 7-11 o puede ser 8-7. Es decir, si el 10 desciende, el segundo delantero es el 7, el 8 abre y los dos volantes centrales son el 6 por detrás y el 10 por delante. Son dos opciones de armado. Sigan.

El 3-4-1-2 rival contra el 3-3-2-2 propio, con esta posición o con esta posición. Siempre voy en circulando el negro, el 8 y el 11, que son posiciones extrañas. Siga. 3-3-4 rival, 3-3-4 propio. El 2 aquí o el 6 aquí. Yo me inclino más por esta posición que por esta posición. Porque prefiero que al contención rival lo marque nuestro número 8 que organiza el juego y desde ahí ataca a que lo marque nuestro número 6 que tiene menos facultades para atacar. Siga. El 3-2-2 rival, el 3-4-1-2 propio, ¿con el 2 o el 6?

Siga. Bueno, yo ahora quiero comentarles esto. Yo he hecho esto con jugadores jóvenes y en una hora reproducen estos 11 mini partidos. Se lo voy a ir comentando y yo por eso me ilusiona tanto esto para el fútbol formativo. Lo voy a ir comentando. En principio, lo que yo digo, aplicar esto en el fútbol formativo suena como una herejía, pero me voy a correr el riesgo. ¿Cómo entrenar los 11 esquemas? Adelante. Lo primero, yo escucho mucho, a mí no me gusta el recurso del fútbol en espacio reducido, que es una práctica muy común.

Pero reflexioné de que si se usa tanto es porque ofrece ventajas. imaginé este fútbol reducido y lo pasó a explicar la cancha se marca así esta área es real es la misma y esta área está marcada de ese modo un poquito más angosta entonces ahí juegan 22 jugadores 11 contra 11 y el fútbol reducido y es el fútbol actual propiamente dicho y les explico por qué ese es el campo acá hay un equipo yo puse al azar 433 pero no importa se distribuyen los jugadores como sea. Y ahí están los 22 jugadores. Entonces, ¿por qué yo digo que es el fútbol actual esto? Siga. La opción de contraatacar no está contemplada, porque acá no hay cancha y el espacio que va hacia atrás no se puede utilizar.

Entonces, la opción de contraatacar no está contemplada, ni este equipo puede contraatacar porque la cancha termina aquí, ni este porque la cancha termina ahí. Entonces, no se entrena el contraataque o no está permitido. Y eso a mí no me preocupó en el diseño de esta herramienta, porque cuando hay espacio vacío, el juego ofensivo se resuelve solo. El problema es atacar aquí cuando no hay espacio vacío y aquí cuando no hay espacio vacío. Pero cuando los jugadores ven 30 o 40 metros vacíos, corren solos, no hay que entrenarlos a eso.

¿Por qué? Porque las respuestas necesarias surgen espontáneamente y no se requiere entrenarlas. No hay delantero que vea un espacio vacío y no lo aproveche. Y todo lo contrario, cuando los espacios se reducen, la profundidad les resulta inhibitoria. Tienen menos disposición a profundizar. Sigan. El otro problema es que esta defensa nunca cubre 40 metros. Porque la cancha termina ahí, y esta defensa nunca cubre grandes espacios. ¿Y eso cómo se resuelve? Los equipos que no quieren cubrir esos 40 metros, lo que hacen es presión alta. Entonces, si usted, cuando este espacio se aprovecha, cuando la presión fracasa y se elige el pase profundo, Entonces, no hay que correr esos 40 metros, pero hay que evitar, presionando alto y asfixiante, que salga un pase profundo.

Porque los 40 metros hay que cubrirlos si hay pase profundo, si no, no se cubren. Entonces, ¿qué tiene? Entonces, la reducción del campo provoca que no haya espacios amplios que cuidar por detrás de la defensa. Se persigue que la presión en campo rival sea efectiva, evitando que puedan salir pases largos. Vinculando esta ejercitación con lo que sucede cuando se utiliza todo el campo, se logra conseguir un objetivo buscado. Es posible defender sin necesidad de girar para cubrir el espacio por detrás de cada defensor. se defiende hacia adelante y se ataca en espacios reducidos.

Que ese es el fútbol actual. Si usted ve el fútbol actual, va a ver que el equipo que quiere… Porque esto está basado en si querés protagonizar. Si vos querés ceder y que el protagonista sea el otro, esto no sirve. Porque, ¿qué es lo que sucede? El equipo que protagoniza defiende con 40 metros a la espalda y ataca con todo el rival a la altura del área grande, en espacio reducido. Y el equipo que especula tiene medio campo para contraatacar y defiende en espacio reducido. Entonces, ¿qué hay que hacer? Y bueno, hay que decidir cuál es la ventaja del equipo que protagoniza, que tiene infinidad de pelotas de ataque, porque el rival la pierde rápidamente.

Entonces, si los equipos protagonistas quieren más pelotas de ataque, porque están formados para construir juego. Los rivales, yo digo que el gran defecto de Guardiola, hasta que Guardiola no ganó en la Premier una serie de partidos por seis goles de diferencia, cosa que sufrí en más de una oportunidad, esa idea de poner todo el mundo aquí no existía, se acentuó ahora. Entonces ahora hay dos opciones, o te sentís inferior y utilizás una forma, o te sentís obligado por tus jugadores, por tu filosofía, por lo que fuera, y jugás de la otra.

Entonces, este ejercicio, ¿qué tiene de bueno? Que atacás en espacios reducidos y tenés que presionar para no cubrir lo que pasa a tu espalda. Y otro aspecto muy importante, que la presión sobre el inicio del juego siempre es máxima, de los dos equipos. Vieron cuando los equipos deciden, cuando hay tiro de gol, se paran los dos centrales, se paran para presionar y ahora vamos a intentar quitar en campo rival. Bueno, esto pasa siempre en los dos equipos. Entonces, ahora vamos. Entonces, si usted hace este ejercicio, aún con jugadores que no conocen, con una explicación que tiene algo de pedagógico y bien instrumentada, Yo hago entre 4 y 5 minutos de fútbol bien intenso por 2 o 3 minutos de pausa.

Entonces usted en una hora hizo que los 22 jugadores pasaran por los 11 esquemas, defendiendo y atacando. También con una salvedad. Estos 11 esquemas llevan a los jugadores en posiciones fijas a jugar donde, partiendo de cualquier esquema, la dinámica del juego les hace jugar. Porque la dinámica del juego, al lateral lo hace extremo, al extremo lo hace doble nueve, al mixto lo hace externo, pasan por todas las posiciones producto de la dinámica del juego. Entonces ahora vamos a la puesta en práctica de los 11 partidos. 4-2-1-3 versus 4-3-3.

5 minutos 433 versus 4213. 5 minutos 4312 versus 3313. Ahí están los esquemas mostrados. 4-2-4 versus 3-4-3, 4-2-2-2 versus 3-2-2-3, los cuatro del medio encuadrado, 3-3-1-3 versus 4-3-1-2, rombo, los azules, 3-2-2-3 versus 4-2-2-2, encuadrado, los azules, los volantes azules, 3-4-3 versus 4-2-4, 3-4-1-2 versus 3-3-2-2, 3-3-4 versus 3-3-4 y 3-3-2-2 versus 3-4-1-2. Una pequeña referencia. Hay un ejercicio colectivo entre cada segmento de cinco minutos donde los dos equipos hacen un breve, muy breve ejercicio posicional que les da la referencia para interpretar el esquema. Es un ejercicio que nosotros hemos ideado muy simple para que el jugador tenga conciencia de los cinco próximos minutos, en qué lugar del campo lo va a jugar, con qué obligación defensiva, con qué obligación ofensiva y con qué rival como oponente frecuente.

Para terminar esto que les acabo de explicar, siempre se parte dos laterales, dos centrales, dos extremos, un 9, un 10, un contención y un mixto. Y uno, vivan del 4-2-1-3, juegan los dos equipos. 4-3-3, los dos equipos, protagonizan y enfrentan. 4312 los dos equipos, 424 los dos equipos, 4222 los dos equipos, 3313 los dos equipos, 3-2-2-3, los dos equipos. 3-4-3, los dos equipos. 3-4-1-2, los dos equipos. 3-3-4, los dos equipos. Y 3-3-2-2, los dos equipos. Miren, yo les digo, acá terminó, ¿no, Luka? Yo les digo por qué yo tengo, mi opinión es que el fútbol en el mundo como deporte va en declive, que tiene serios riesgos de seguir siendo el deporte rey. Y hay muchos indicadores.

Uno, para decirle, se ve en la halda y nadie ve los partidos, los jugadores cuestan fortuna porque cada vez hay menos jugadores buenos y más plata disponible. Entonces eso hace que los pocos jugadores buenos que hay valgan fortuna. y las opciones que tienen los jóvenes sustituyen y dejan muy poco tiempo para lo que el fútbol exige, que para formar un futbolista si hay algo que es indispensable, primero la genética y después la pasión por jugar, que es la que desarrolla lo que recibieron genéticamente. Entonces, esos tres elementos hacen que cada vez haya menos jugadores buenos.

Por eso, como son menos, valen más. Entonces, se multiplica el negocio, porque aparte de que valen más, compiten en peores condiciones, porque no se respetan los tiempos de descanso, los tiempos de pretemporada, los de precompetencia, la preparación. Entonces, el fútbol ha tomado una dimensión industrial tan grande y el juego es cada vez peor. Aparte, al juego se lo combate sin ninguna defensa. ¿Por qué digo esto? Porque si está recontra comprobado, Si el espectáculo máximo que tiene el fútbol, que es un mundial, se produce en este escenario, fin de temporada, mundial de clubes, sin pretemporada, otra temporada, sin vacaciones, sin poder preparar el campeonato del mundo y jugando con una temperatura infame, ¿Usted qué hace? Lo único que hace es empeorar el producto.

Esta ecuación es imposible de ignorar. Entonces, si usted empeora el producto, lo que hace es que cada vez les guste a menos. ¿Me entienden? Entonces, por eso dio esa concepción de que el mundo de la empresa tiene puntos en común con lo que es el deporte, el único punto en común es la distribución de cifras siderales a todos los niveles, obscenas, pero en cuanto a la protección del producto, que es el fútbol, está absolutamente desprotegido. Entonces, dicho esto, ¿qué es lo que yo escuchaba? Y comparto, porque España ha hecho algo que es mágico, ¿sabrán los españoles cómo explicar de qué manera se dio la cantidad de jugadores muy buenos en la misma categoría.

Todos los que estamos en el fútbol también sabemos que hay ciclos, hay ciclos de grandes jugadores y después vienen ciclos donde desaparecen esos grandes jugadores. Pero el fútbol español sabrá si los jugadores que tienen son producto de una camada genéticamente mágica o de un proceso formativo de gran nivel. Lo que está clarísimo es que un programa de formación es inevitable. Porque la formación silvestre no existe más. la mejor manera de formar un jugador de fútbol, que también es indiscutible, no hay academia que mejore eso, no hay programa que mejore eso, es encontrar la bendición genética, por un lado, después el amor y la pasión por el juego que te hace jugar 6, 7 horas al día, todos los días, hasta los 15, 16 años, hasta los 8 años, y después el periodo competitivo que te dan las instituciones.

Eso no existe más, es imposible, no hay lugares en las ciudades, no hay pasión desmedida, entonces ese fenómeno formativo no se puede hacer. Entonces, para cerrar, quería decirles lo siguiente, que yo imagino, yo siempre hace muchos años que trabajo en un programa formativo de 5 años de duración y de 700 ejercicios para los 700 días de entrenamiento que se dan en esos 5 años. Yo lo hago sin ningún… no lo hago con expectativa, lo hago porque me gusta hacerlo simplemente. Pero como hace muchos años que lo hago dentro de mis limitaciones, lo voy puliendo, lo voy perfeccionando.

Y yo imagino que si esto fuera la práctica de fútbol semanal de las cinco divisiones que tiene durante cinco años Pero si cada vez que hacen fútbol se hiciera esto, porque esto, están los sistemas y también están las diferentes formas de formar las líneas, no es únicamente el sistema, sino el jugador, bueno, lo que expliqué antes, ¿no? de la manera de formar la línea de ataque y la manera de formar la línea defensiva y cómo quedan ubicados los volantes. Si esto se hiciera como práctica de fútbol una vez por semana, 10 meses al año durante 5 años, lo que sucedería es el dominio del jugador de la mayoría de los lugares del campo donde debe actuar en el fútbol actual.

Y hay una cosa para terminar, ahora sí, que es que yo pienso, ustedes han escuchado muchísimo, en este club todas las categorías juegan iguales. Cuando se dice todas las categorías juegan iguales, se le hace una gran referencia o una predominante referencia al esquema posicional. Después hay otro montón de cosas. Si la pelota va de atrás para adelante, por abajo o por arriba, eso es decisivo. Si la elección de los jugadores se hace considerando predominantemente lo que tiene que hacer durante la posesión y no tanto durante la recuperación, también es una forma de elegir jugadores.

Pero para mí, el jugador debe llegar a la primera división estando en condiciones de tener una posición. Yo juego de, yo juego de lateral, yo juego de central, yo juego de contención, pero sabiendo recorrer todos los sectores del campo a los que el juego moderno me exige. sobre todo por una cuestión, porque después van a tener en su carrera una cantidad de entrenadores con ideas diferentes a las que deben adaptarse y esta variación de posiciones los habilita mejor. Bueno, gracias.


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